Mis cosas...
The moon is a loyal companion. It never leaves. It’s always there, watching, steadfast, knowing us in our light and dark moments, changing forever just as we do. Every day it’s a different version of itself. Sometimes weak and wan, sometimes strong and full of light. The moon understands what it means to be human.Uncertain. Alone. Cratered by imperfections.
Tahereh Mafi
viernes, 22 de mayo de 2015
Ay, mis quejas infinitas. El fracaso y la frustración.
Las confusiones que se presentan al ser un adolescente son infinitas, algunos tratan de ser victimas, yo no quiero ser así.
Mi concepción es que normalmente hago las cosas bien, o por lo menos no mal. Sin embargo, a veces parece que ni eso es suficiente. "Ni", acabo de quejarme y quiero decir porque; yo he roto, perdido, dañado, botado muchas cosas materiales, soy un poco inquieta, pero las cosas que me pasas quizás son mas por que no mido consecuencias. A veces cuando estas cosas pasan quisiera cerrar los ojos y que al abrirlos, todo haya sido un sueño. Lastimosamente las cosas no funcionan así, y si, hay que enfrentar consecuencias de lo que hacemos, todos. Consecuencias no necesariamente malas, por el contrario al parecer la mayoría, si no son todas, son aprendizajes, lastimosamente parece que los adolescentes (y adultos) no aprenden tan fácil como los niños, o por lo menos no si no hay dolor de por medio... eso era lo que uno de mis profesores decía, yo creo que algo de razón tiene, no porque sea masoquista o violenta, si no porque a mi me ha pasado. Esas cosas que mencione antes, las perdidas materiales, solían dolerme mucho, me daban rabia, sobretodo porque no entendía como las cosas pueden ponerse tan feas en segundos. Lo malo es que seguían ocurriendo, unas peores que otras, lo que mas me molestaba de esto era quienes terminaban pagando los platos rotos, mis padres, los padres siempre salvando a los "indefensos".
Leí hace poco un breve articulo de la juventud que decía que existe la juventud desde el momento que se le empezó a dar la oportunidad a adultos jóvenes de no tener que ser auto suficientes y no tener que luchar por sobrevivir porque alguien estaría allí para cuidarnos. Tan cierto, mis padres siempre tratan de cuidarme, lo cual es bueno, la mayoría de veces, es solo que hoy no se que tanto. Ese amor y esa manía de ser condescendientes frente a los errores tan fácilmente es lo que no me ha permitido hoy sufrir y aprender. No creo que haya aprendido nada. Aun. Y como el dolor demanda ser sentido, yo tengo que hacer algo al respecto.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)